Saturday, July 7, 2012

Externalidades ambientales, parte III

23-junio-2012

Externalidades ambientales, parte III

El aumento del nivel del mar amenaza con inundar muchas de las islas en el delta del Río Ganges, llevando a un desastre ambiental y a una crisis de refugiados en la India y Bangladesh.
 
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Dr. Fernando Abruña (Archivo)
Luego de discutir los aspectos medulares de las externalidades ambientales, hoy veremos algunos efectos específicos de estas, cuyos efectos y costos ya estamos viendo y viviendo.

El aumento del nivel del mar amenaza con inundar muchas de las islas en el delta del Río Ganges, llevando a un desastre ambiental y a una crisis de refugiados en la India y Bangladesh. Para estos isleños cada día comienza y termina de la misma manera. Según obscurece, la gente regresa agotada a sus chozas de paja y a la mañana del siguiente día tienen que reforzar el dique que el día anterior fue desgastado por el alza en la marea.

Por otro lado, un informe de 1989 de las Naciones Unidas sobre el efecto de invernadero señala que la isla de Tuvalu, uno de los países más pequeños del mundo después del Vaticano, Mónaco y Nauru, desaparecerá en el océano durante el transcurso de este siglo, a menos que el calentamiento global disminuya drásticamente. Como se puede ver en estas islas y en muchas otras más el calentamiento global no es una predicción, es una realidad.

¿Cómo pueden estas islas países protegerse de las externalidades negativas que generan las actividades de otros países más poderosos? ¿Pagarán China, Estados Unidos, Rusia e India (los cuatro mayores emisores de CO2 del planeta) los costos de estas externalidades negativas? Estas son solo algunas de las interesantes, aunque terribles y sombrías discusiones de justicia planetaria que deberán darse en los próximos años.

Las soluciones a las externalidades ambientales negativas no serán sencillas, por el contrario, serán muy complejas. Las externalidades negativas requieren soluciones universales que puedan atender la múltiple ramificación de efectos secundarios no previstos en terceros.

Comparado con las grandes naciones que contaminan el ambiente, nuestras estadísticas a nivel personal y algunas a nivel mundial, son muy vergonzosas. Somos el país que más energía eléctrica consume por hectárea a nivel mundial. ¿Con que estatura moral podremos exigirle a los grandes consumidores que reduzcan sus emisones de dióxido de carbono para evitar daños ambientales que como externalidad nos causarán si nosotros no nos disciplinamos? Puerto Rico debe por obligación insertarse en estas discusiones pues serán las islas pequeñas como la nuestra, las primeras víctimas de las externalidades ocasionadas por el cambio climático.

Con esto completamos la discusión sobre externalidades ambientales. ¡Saludos Sostenibles!



El autor es arquitecto practicante, catedrático retirado de la Escuela de Arquitectura de la UPR, Fellow del American Institute of Architects, fundador y pasado presidente del US Green Building Council del Caribe y la autoridad reconocida sobre el tema en Puerto Rico.

Saturday, June 2, 2012

02-junio-2012

Un ejemplo de sostenibilidad

El Centro Criollo de Ciencias y Tecnología de Caguas fue concebido como parte de un plan estratégico para preparar la ciudad y su población para una economía global y del conocimiento.
 
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Arq. José A. Moreno. (Suministrada)
Por Ileana López Avilés / Especial para Construcción


Reusar un edificio abandonado y otorgarle una función completamente nueva dirigida a inspirar en niños y jóvenes el interés por aspirar a carreras relacionadas con la ciencia y la tecnología no es una tarea fácil. Esta fue la meta de un gran proyecto donde la inteligencia y el profesionalismo se unieron para concebir un lugar donde el visitante pudiera tomar conciencia sobre la importancia de la sostenibilidad de nuestros cuerpos, ambiente, ciudad y país.

Mucho se ha hablado de proyectos de esta envergadura construidos en el extranjero, como lo es quizás la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava. Sin embargo, aquí mismo en Caguas, Puerto Rico, la Isla tiene su propio Centro Criollo de Ciencia y Tecnología que nada tiene que envidiarle a obras de su tipo.

Así opina su creador, el Arq. José A. Moreno, quien indicó que el Centro Criollo de Ciencias y Tecnología es “un proyecto que manifiesta que en Puerto Rico existe la capacidad para hacer este tipo de obra, por lo que no tenemos que ir fuera de la Isla a buscar talento para hacer cosas que podemos hacer aquí con excelentes profesionales, bien preparados”.

“Miramos hacia afuera buscando soluciones novedosas y eso está bien, pero hay que reconocer que aquí también tenemos el talento y se hacen cosas que pueden tener una escala diferente porque responden a una realidad de país distinta, pero es parte del insularismo y una deficiencia de nuestra educación y cultura, de que a veces no haya aprecio por las cosas que tenemos”, agregó.

El Centro Criollo de Ciencias y Tecnología fue concebido por el Municipio Autónomo de Caguas como parte de su Plan Estratégico para preparar la ciudad y su población para una economía global y del conocimiento.

“El mismo fue diseñado como una herramienta para concienciar a su gente acerca de la relación vital entre la ciencia, la tecnología y su propia calidad de vida. Además, el proyecto se vislumbraba como un vehículo de revitalización y fortalecimiento del Centro Urbano Tradicional de Caguas contribuyendo a la seguridad, el orden, la convivencia, el desarrollo económico y el bienestar de los habitantes y visitantes”.

Recuerda el arquitecto que fue en 2005 cuando el fenecido alcalde de Caguas, William Miranda Marín y el Ing. Antonio Cabián se le acercaron para que se hiciera cargo del proyecto, cuando aún era socio de CSA Arquitectos e Ingenieros. “Ya para entonces la ciudad de Caguas contaba con una trayectoria de desarrollo sustentable, con obras como el Jardín Botánico y otras iniciativas en esa dirección, por lo que deseaban desarrollar un contenido que fuera dirigido al tema de la sustentabilidad, comenzando por la importancia planetaria, la Tierra y cómo funciona, y llevarlo por todas las etapas hasta el ser humano”.

Entusiasmado por la encomienda, el Arq. Moreno, quien recibió su acreditación profesional LEED del USGCI en el 2008, se dio a la tarea de identificar los recursos, incluyendo definir el lugar más apropiado para construir el Centro Criollo de Ciencias y Tecnología.

Tras encontrar varias alternativas, “decidimos que como parte de la consideración del tema de la sustentabilidad reutilizar el antiguo local de la tienda Sears, que estaba en manos de la Autoridad de Energía Eléctrica, y había sido vandalizado”, dijo el arquitecto, quien agregó que “reusar el edificio sería parte de nuestro discurso de sustentabilidad. Con ello no solo estábamos usando un edificio ya existente, localizado en una posición privilegiada con accesibilidad al sistema de transportación y cerca de tres escuelas, sino que además estábamos reactivando el centro urbano, proveyéndole una mayor actividad al área”.

Así comenzó la construcción para lograr que la visión de un centro interactivo de aprendizaje sobre temas científicos concernidos con la sustentabilidad se expandiera al hacer del edificio mismo un ejemplo del empleo de soluciones ambientalmente sensatas y sustentables. Allí el público no solo verá, sentirá y comprenderá los fundamentos científicos y tecnológicos mientras disfruta, juega e interactúa con las exhibiciones sino que también verá en el paisajismo, la energía alternativa y el techo verde instaladas en el edificio, la aplicación real y directa de los conceptos.

“Durante ese proceso siempre vimos al edificio y su entorno como un elemento de discurso de sustentabilidad. Incluso en el diseño se incorporaron espacios como el techo verde y el espacio verde exterior como áreas donde las plantas y demás elementos sirven como parte de la exhibición”, señaló Moreno, quien mencionó a la Arq. Edith Calzadilla, a los ingenieros Víctor Figueroa, Jaime Lafuente, Gustavo Rieckehoff y Freddie Román como vitales en el éxito del proyecto, el cual fue presentado al Certamen de Obras Sobresaliente del Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico, y seleccionado como obra sobresaliente por las estrategias de ingeniería que incorporadas en el diseño. El desarrollo del plan de contenido estuvo en manos de Liberty Science Center, además de contar con la asesoría de una firma especialista en museos y centros de ciencias llamada Verner Johnson.

Hoy día el auditorio del Centro se utiliza para la proyección de filmes y otras actividades, mientras se concluye la construcción de las exhibiciones permanentes que albergará la estructura, ubicada en la Avenida Gautier Benítez y la Calle Cristóbal Colón en Caguas.

“Este proyecto es un ejemplo más de que en Puerto Rico tenemos la capacidad de hacer las cosas”, dijo Moreno, quien ha sido presidente del Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico y del Instituto Americano de Arquitectos, Capítulo de Puerto Rico. Actualmente, además de ser profesor en la Universidad Politécnica de Puerto Rico y del Programa de Certificado en Diseño y Construcción Verde de la Universidad Metropolitana, mantiene desde el 2011 una práctica de gestión propia bajo el nombre (DBA) Mediopunto Arquitectura.

Otras estrategias sustentables que el Arq. José A. Moreno utilizó en el proyecto:

1. Reuso de un edificio abandonado (antiguo Sears) en un centro urbano tradicional.

2. Remoción del 40% del pavimento impermeable y se sustituyó por área de siembra reduciendo la escorrentía pluvial que previamente existía al permitir la filtración de agua de lluvia al subsuelo.

3. Acceso y estímulo a la transportación alternativa con almacenaje de bicicletas, acceso por ruta de “trolley” Transcriollo y estacionamiento para transporte colectivo.

4. Reducción en el uso de agua potable: urinales que no usan agua, grifos con válvulas de control, inodoro de menos de 3.5 GPM y doble descarga.

5. Eficiencia energética empleando ventanas de doble hoja con argón, ladrillos en las paredes exteriores ofrecen gran resistencia térmica.

6. Uso de energía renovable en alumbrado de Techo Verde

7. Tecnología avanzada en sistema de refrigeración con bajo consumo eléctrico y agua para enfriamiento suplida por cosecha de agua de lluvia.

8. La mayoría de los materiales de construcción fueron locales y se utilizó un alto por ciento de la estructura existente

9. Amplio uso de la iluminación natural en combinación con luz artificial fluorescente de alta eficiencia.
02-junio-2012

Dialogando verde: Externalidades Ambientales, Parte II

Las externalidades,como regla general,se traducen en precios que no reflejan todos los costos o los beneficios de producir o consumir un producto o servicio.
 
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Dr. Fernando Abruña(Suministrada)
Como repaso de nuestra columna introductoria sobre externalidades ambientales en nuestra pasada intervención, convendrá recordar que éstas son costos o efectos que escapan, a primera vista, el análisis de actividades que podamos emprender.

Las externalidades, como regla general, se traducen en precios que no reflejan todos los costos o los beneficios de producir o consumir un producto o servicio.

Externalidades producidas por el uso de los combustibles fósiles. La gasolina, por ejemplo, impone costos a la sociedad en general que no son cuantificados en el precio de venta. Los costos de protección involucrados en el embarque de petróleo, los costos de los servicios a los vehículos de motor, los costos al medio ambiente incluyendo los problemas de contaminación de aire, emisiones de gases tóxicos como el monóxido de carbono, el cambio climático, o el abono al problema de la lluvia ácida, los consecuentes problemas a la salud, los costos sociales del uso de la gasolina, los subsidios en impuestos a la industria del petróleo y otros, no están cuantificados en el precio de venta.

El Centro Internacional para la Evaluación de la Tecnología (International Center for Technology Assesment) en su estudio “El precio real de la gasolina” estima que si consideráramos las externalidades aquí señaladas, el costo de la gasolina a nivel del consumidor estaría rondando entre $15 y $18 el galón. La sociedad está asumiendo ese costo (que no se paga por las compañías petroleras ni los consumidores inmediatos) en daños al medio ambiente y la salud.

Es esta otra razón por la cual la quema de combustibles fósiles debe ser desalentada no solo en la Isla sino, además, a nivel mundial. Cuando se considera el uso del gas natural como una estrategia para abaratar costos de generación de energía, aún con los potenciales atractivos que pueda tener una quema menos contaminante que la del petróleo, los costos de las externalidades siguen siendo muy altos.

Resulta mucho más difícil fijar responsabilidades específicas a quienes causan un daño o costo a terceros por motivo de externalidades negativas cuando estas tienen su génesis en actividades que son difíciles de cuantificar como resulta con las emisiones de dióxido de carbono y el cambio climático a escalas planetarias.

En la tercera y última parte de esta discusión veremos algunos efectos específicos de externalidades ambientales cuyos efectos ya estamos experimentando.

¡Saludos Sostenibles!

El autor es Arquitecto practicante, Catedrático retirado de la Escuela de Arquitectura de la UPR, Fellow del American Institute of Architects, fundador y pasado presidente del US Green Building Council del Caribe y la autoridad reconocida sobre el tema en Puerto Rico.

Saturday, May 26, 2012

26-mayo-2012

Pura creatividad y talento en exposición de estudiantes de diseño

Entre los trabajos de diseño industrial se destacan proyectos de investigación de mobiliario, módulos para espacios públicos, lámparas y mesas prototipos.
 
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Las estudiantes Nábila Díaz, Natalia Simons y Stephany González muestran su trabajo “Prepárate, sobrevive” construido en formato tridimensional como parte de la exhibición de diseño gráfico.(Suministrada)
Como parte del evento La Muestra 2012, estudiantes de la Escuela Internacional de Diseño (EID) de la Universidad del Turabo (UT) exhibieron sus creaciones en las áreas de diseño gráfico, industrial, de interiores y de modas en el Museo y Centro de Estudios Humanísticos Dra. Josefina Camacho de la Nuez. El acto de apertura de la actividad, organizada por estudiantes y profesores de la Escuela en reconocimiento al talento estudiantil, se realizó el pasado jueves, 10 de mayo de 2012.

Entre los trabajos de diseño industrial se destacan proyectos de investigación de mobiliario, módulos para espacios públicos, lámparas y mesas prototipos; mientras que el área de diseño de interiores se centra en investigaciones sobre desarrollo sustentable, construcción residencial y comercial, entre otros.

Los trabajos con diseños en blanco y negro, de los cuales sobresalieron las etiquetas adhesivas en estos colores pegadas en las puertas de cristal y en otras áreas; y los diseños tridimensionales realizados con técnicas manuales y computarizadas en cojines, una carpeta de libro y un bulto, entre otros fueron la muestra por parte del grupo de diseño gráfico. Algunos de los objetos tridimensionales fueron trabajados en el innovador y tecnológico laboratorio de diseño conocido como FabLab.

Durante un desfile de moda los estudiantes de diseño de modas presentaron sus piezas sobre la pasarela. La colección de 14 vestidos elaborados por estudiantes que participan en la competencia de La Primavera está de Moda con Glade se exhiben en el vestíbulo del Museo. Esta exhibición se presentó en varios centros comerciales y tiendas por departamento alrededor de la Isla y su proceso de votación culmina el 28 de mayo de 2012.

Por otra parte, durante la apertura de la muestra 2012 se entregaron becas de $500 cada una a 13 estudiantes de las concentraciones de diseño gráfico de la EID y de comunicaciones de la Escuela de Ciencias Sociales de la Institución. Este dinero forma parte de un donativo de $6,500 otorgado por la Fundación Anthony Junior Soto para aportar a la campaña de recaudación del Fondo Anual de la Institución.

Para más información, llame al 787-743-7979, extensión 4922.

Thursday, May 3, 2012

Programas locales de vivienda

28-abril-2012

Oriéntese sobre los programas locales de vivienda

Estos programas tienen el propósito de facilitar la adquisición de su hogar.
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Wilma Alejandro, oficial de Relaciones Popular Mortgage. (Suministrada)
Por Wilma Alejandro / Oficial de Relaciones Popular Mortgage


Muchos desconocen que existen otras herramientas para que personas con ingreso moderado no estén limitadas si desean lograr su sueño de adquirir un hogar. Ese es el caso de programas como la Ley 87, el FHA Boricua y el programa Mi Seguro Hipotecario. Todas con el propósito de facilitar la adquisición de su hogar.

LEY 87

En el caso de la Ley 87, son miles de personas en Puerto Rico las que han logrado adquirir su hogar a través de este programa. Entre las características principales del mismo se encuentran: el valor total de la hipoteca no puede exceder los $150,000, el ingreso familiar es hasta $60,000 y solo es necesario un 2% de pronto. Ejemplo: Si la propiedad que interesa comprar tiene un valor de $100,000, el pronto sería de tan solo $2,000. Además, como atractivo adicional, este programa se puede aplicar tanto a vivienda nueva como existente y a una sola unidad de vivienda, sea unifamiliar, condominio o “walk-up” siempre y cuando sea su vivienda principal.

A nivel de crédito, el solicitante debe tener un mínimo de tres experiencias de crediticias, preferible aquellas relacionadas a gastos del hogar.

FHA BORICUA

Otra alternativa atractiva que le permite comprar su hogar, se conoce como FHA Boricua. Este aplica para hipotecas entre $150,001 a $300,000.

Al igual que en la Ley 87, este programa aplica tanto a vivienda nueva como existente y la unidad de vivienda puede ser unifamiliar, condominio o “walk-up”, siempre y cuando que sea vivienda principal y solo es necesario un 2% de pronto.

En cuanto a la puntuación de crédito o “credit score”, los solicitantes deben tener un historial mayor de 600 puntos. Dependiendo el municipio donde se ubique la propiedad, el ingreso familiar máximo puede llegar hasta los $130,000.

Aquellos que ya tienen una propiedad pueden utilizar esta alternativa para obtener el financiamiento hipotecario que necesitan para comprar su nuevo hogar. El mismo no está limitado a primer comprador de vivienda, sino que la que adquiere en la transacción tendrá que ser la vivienda principal, lo que se puede evidenciar mediante una declaración jurada.

MI SEGURO HIPOTECARIO

En el caso del programa Mi Seguro Hipotecario, este garantiza préstamos para propiedades cuyo precio de venta sea hasta $300,000 y puede financiar 5% del monto del préstamo en gastos de cierre, con excepción del Seguro Hipotecario. El ingreso familiar no debe exceder los $130,000.

Los programas de Seguro de Vivienda permiten llegar a más clientes, ya que su política de crédito es más flexible. Aunque cada caso se evalúa de forma individual, podrían cualificar personas asalariadas, pensionadas, que trabajen por servicios profesionales, o que tengan negocio propio. Igualmente, son elegibles propiedades nuevas y existentes, incluyendo condominios que no están aprobados bajo FHA. Sus primas de seguro hipotecario mensual son más económicas y las tasas de intereses disponibles son igualmente atractivas.

CRÉDITO, VERIFICACIÓN DE INGRESOS Y TÉRMINOS DE FINANCIAMIENTO

Como para todos los procesos de financiamiento, existen unos requisitos de crédito. Tanto en el caso del FHA Boricua, como Mi Seguro Hipotecario, los solicitantes deben tener al menos experiencias de crédito, vigentes y tradicionales, con un mínimo de puntuación de 600 puntos.

Si es un cliente que, luego de problemas con su crédito está restableciendo el mismo, no debe tener atrasos en los últimos 12 meses previos a la solicitud.

Para que su asesor hipotecario pueda comenzar el proceso con la verificación de ingresos, es importante contar con talonarios recientes, certificación de empleo, certificación de pensión alimentaria, incapacidad o retiro, si aplica, entre otros.

El tiempo máximo de financiamiento, sea 15, 20, 30 o 40 años va a depender del tipo de estructura y las condiciones de la misma.

En fin, no piense que sus circunstancias individuales le impiden adquirir un nuevo hogar sin antes asesorarse sobre los diferentes programas, ofertas y ayudas disponibles con un experto en hipotecas.

Para orientación en Popular Mortgage puede llamar al 787-707-7070 o visitar cualesquiera de los más de 35 centros hipotecarios alrededor de la Isla listos para orientarles.

Tuesday, April 3, 2012

Arquitectura en Puerto Rico

31-marzo-2012

La arquitectura eclesiástica de Henry Klumb

“Klumb llega a la Isla para contribuir a la arquitectura con una obra de elementos modernistas en un momento histórico en que existía un concepto de que el país podía echar hacia delante”
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El Santuario de San Martín de Porres en Cataño. (Foto por Héctor E. Ortiz)
Por Ileana López / Especial para Construcción


Conocido mayormente por su aportación en la ampliación modernista que a mediados del siglo 20 experimentó el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, ejemplificada en edificios como el Museo de Historia, Antropología y Arte, el Centro de Estudiantes y la Biblioteca General, el arquitecto Henry Klumb también realizó una enorme aportación a la arquitectura eclesiástica en la Isla al contribuir con una interesante obra que cambió el modo hasta entonces conocido de adorar a Dios.

Invitado a la Isla por el entonces gobernador de Puerto Rico, el planificador norteamericano Rexford G. Tugwell, Klumb se había graduado de arquitecto en 1925 en su ciudad natal, Colonia, Alemania, desde donde se trasladó dos años después a Estados Unidos con la idea de buscar por medio de la arquitectura, "valores superiores", entendiendo que los encontraría junto al arquitecto Frank Lloyd Wright, de quien aprendió que la verdadera arquitectura "trasciende el tiempo y evoluciona siguiendo principios orgánicos".

Una vez en Puerto Rico, Klumb laboró para el Comité de Diseño de Obras Públicas y estableció su práctica privada en 1945 bajo el nombre de “The Office of Henry Klumb”, la cual se convirtió rápidamente en una de las oficinas de arquitectura de mayor importancia en Puerto Rico.

En su escrito Hacia una modernidad tropical: la obra de Henry Klumb, 1928-1984, el profesor Enrique Vivoni, director del Archivo de Arquitectura y Construcción de la Universidad de Puerto Rico, indica que “en su práctica privada, Klumb exploró y desarrolló unas herramientas de diseño cuyas raíces se encontraban en Europa, curiosamente en la arquitectura de Le Corbusier: los pilotes, la planta libre, los ventanales continuos y la fachada libre. Mientras que por otro lado, los cinco años de aprendizaje con Frank Lloyd Wright le enseñaron a armonizar el edificio con la tierra, articular el espacio interior y exterior, privilegiar las líneas horizontales y diseñar con la naturaleza. Estas herramientas y principios arquitectónicos lo llevaron al uso del quiebra sol, la pared perforada, las paredes en pivote y la preferencia por la ventilación cruzada y la iluminación natural”.

Durante 20 años, Klumb fue el único arquitecto a cargo de las nuevas edificaciones en la Universidad de Puerto Rico y en ellas logró desarrollar plenamente sus ideas arquitectónicas las que más tarde trasladó a sus diseños hechos para la Iglesia Católica.

Desde hace unos años el arquitecto Jorge Rigau ha estado liderando de manera voluntaria la restauración de la Parroquia San Martín de Porres en Cataño, cuya construcción data de 1949, una de las iglesias más emblemáticas de este arquitecto alemán.

Según el arquitecto Rigau, egresado de la Universidad de Cornell, la nueva visión de los años sesenta en Puerto Rico, “Klumb establece un “swift “ en lo que hasta entonces se conocía. Mientras los edificios históricos eran simétricos, con ese cambio estilística y urbanísticamente hablando, la arquitectura religiosa se va manifestar de otra manera. Una forma elocuente de entender esto, es que a la misma vez que Klumb crea San Martín de Porres en ese mismo año se inaugura la iglesia San José de Villa Caparra, que representa uno de los últimos aletazos del estilo tradicional del “Spanish Revival” con una nave principal y las capillas laterales”.

“A través de la historia ha habido dos modelos de templos que vienen desde los griegos y lo romanos. Los primeros usaron el modelo longitudinal, con la idea de que para adorar tú haces una procesión. Mientras que los romanos, usaron el modelo centralizado, en el que se utiliza el círculo como figura perfecta. Cuando el Cristianismo sale de las catacumbas tiene un problema de imagen porque habían hecho el culto oculto, así que cuando salen tienen que definir cuál es la cara que va a tener. De manera que adoptan la forma del lugar donde hasta entonces se administraba la justicia, que eran las basílicas, un concepto que estaba más a tono con el cristianismo”, explicó Rigau, quien agregó que hoy día las basílicas son iglesias pero en la época romana eran cortes de justicias, así que se adopta ese modelo que se perpetúan de muchas maneras, pero que mantiene un espacio central y dos laterales.

“De ahí vienen las iglesias medievales, que son largas, donde el individuo va peregrinando a través de la vida para encontrar la luz, que sale por el Este por lo que la iglesia va a estar orientada hacia el Este. Después del Renacimiento se vuelve a mirar el círculo y comienzan a aparecer las iglesias centralizadas. El Vaticano comienza su primer diseño por ser una iglesia centralizada. Llega el Barroco y se introducen estructuras más pesadas debido a que como iban a ser altas, tenían que llegar a Dios. Así que la idea de una iglesia para muchos de nosotros es esa: pilares y arcos”.

Explica el arquitecto que con la modernidad se plantean conceptos distintos en diferentes países, así como serios debates acerca de que era necesario “hacer iglesias contemporáneas para hacer entender que Dios era parte del presente y que está entre nosotros, en lugar de pensar que Dios había que ir a buscarlo a las iglesias del pasado”.

Así llegamos al año del 1950 y nos encontramos con realidades distintas. Mientras la Iglesia San José de Villa Caparra es construida con elementos como el rosetón medieval, la torre, las ventanas en arcos y las naves laterales bajitas, ese mismo año Klumb está haciendo una iglesia moderna abierta al exterior, lo que representa una ruptura enorme con lo que hasta entonces se estaba haciendo aquí.

“Klumb llega a la Isla para contribuir a la arquitectura con una interesante obra de elementos modernistas en un momento histórico en que existía un concepto general de que el país podía echar hacia delante y donde había un clima de cosas creativas”, dice Rigau, quien añadió que “examinando la obra de Klumb, todos los elementos de las iglesias modernas están en su obra: la continuidad entre el interior y el exterior, una mayor fluidez y flexibilidad en los espacios, una sensibilidad especial hacia lo que es la secuencia”.

Santuario de San Martín de Porres

La primera comisión que Klumb obtuvo de la Iglesia Católica fue en 1946 para el diseño de la Capilla Santa Rosa, lo que resultó en una estructura bastante estoica. Sin embargo, no fue hasta que le fue comisionado en 1949 el diseño del Santuario de San Martín de Porres, en Bayview, Cataño, que Klumb crea una revolución en lo que hasta entonces había sido la arquitectura eclesiástica en Puerto Rico al introducir elementos tales como “la comunión directa con la naturaleza que se confabula en esta obra arquitectónica para crear una verdadera pieza de arquitectura tropical”.

Ejemplo de lo anterior es el Santuario de San Martín de Porres, en la cual según menciona Rigau “cuando caminas hacia el altar a comulgar el espacio está como contenido, pero cuando se vuelve de comulgar se “abre el mundo” y todo lo que ves es la vegetación. Para mucha gente, la iglesia es llegar a ella, pero Klumb entendía lo que era moverse por ella y cuáles eran sus rituales. En la Iglesia tradicional se están diseñando paredes, Klumb está diseñando espacios, continuidad espacial”.

“Su gran mérito también es parte de su padecimiento, él probó esta idea de la arquitectura abstracta, en la cual las paredes no son muros para colgar cuadros, sino planos abstractos, lo cual implica que para él una superficie era la extensión definida del plano. En el plafón de San Martín no hay una sola junta, parece estar fundido en hormigón, pero está hecho de un material que si hoy día lo tratamos de replicar no vamos a poder”, señaló Rigau.

Parroquia Nuestra Señora del Carmen

Otro ejemplo de su obra arquitectónica eclesiástica es la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, también en Cataño. Inaugurada en 1960 con el fin de sustituir una estructura de ladrillo con fachada neoclásica y techo de zinc original de 1904, Klumb le fue comisionada esta estructura, la cual fue construida en concreto expuesto.

“Haciendo uso de los materiales de la época, Klumb diseña esta iglesia en concreto expuesto la cual marcó otra manera de interpretar el ritual católico al crear una iglesia que se siente como una sola pieza”, dijo Rigau, quien agregó que la misma fue creada sin naves laterales, para dar la sensación de una sola pieza.

“Nuestra Señora del Carmen es una pieza curiosa. Centralizada, resultaba quizás muy grande para el lugar donde está ubicada, pero se distingue por un tragaluz y paredes que no llegan hasta el techo. En los últimos años ha sufrido cambios, al empujar el altar para atrás para hacer de ella una iglesia más tradicional”, agregó el arquitecto.

Según explica en su artículo el profesor Vivoni, esta iglesia situada en un solar de configuración difícil e irregular, “Klumb creó una iglesia de planta centralizada cubierta por una gran sombrilla de hormigón. Para adecuar la escala de la estructura al contexto urbano, disminuyó en escala la entrada por la Plaza de Cataño y, con una curva sensual, convida a los transeúntes a que entren al interior. Para enfatizar la relación con la Plaza, colocó el campanario en eje con la misma”.

Iglesia San Ignacio de Loyola

La última de las obras eclesiásticas de Klumb fue la Iglesia San Ignacio de Loyola, ubicada en la Urbanización Santa María en los predios del Colegio San Ignacio en Río Piedras. Al igual que sus obras anteriores, esta expresa esa comunión entre la naturaleza física y espiritual al ser un espacio abierto.

“Esta obra goza de una espacialidad única. Techos altos, ventilación cruzada y con espacio abiertos que dejan entrar el exterior al interior. Todo pensado desde la lógica de la sustentabilidad, diseñada para dejar salir el aire caliente por unos ventiladores”, dice Rigau, quien señala que esta estructura también ha sufrido cambios en los últimos años que han afectado su funcionalidad.

“Llamamos estos cambios la maldición de Klumb, ya que como él creía en los espacios abiertos, esto implica que a veces te vas a mojar, como ocurre en los pasillos de la Facultad de Sociales en la UPR, pero en San Ignacio al cerrar los ventiladores originales, hicieron lo peor que podía pasar”, lamentó Rigau y agregó que aquí al igual que en sus otras obras el arquitecto alemán se hacía también cargo del diseño de los bancos, el reclinatorio, el altar y hasta los confesionarios.

La gran aportación de Klumb radica en los cambios que introdujo con la modernidad: la posibilidad de revertir la tradición de hacer el culto en lugares no tradicionales, la abstracción misma de las iglesias, la integración entre el interior y el exterior, la pureza de las líneas, la visión de la obra total donde él lo diseño todo y la incorporación del arte contemporáneo.

No hay duda que la aportación de Henry Klumb a la arquitectura eclesiástica en la isla dejó tras de sí una interesante obra en una época en que el país se encontraba en pura ebullición hacia la modernidad.



Nuevas alternativas energéticas

31-marzo-2012

Electricidad Solar, Parte II

Por estar interconectados con la red de la AEE los sistemas fotovoltaicos interconectados serán más dañinos que los sistemas autónomos.
 
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Contrario a los sistemas autónomos, los interconectados, con frecuencia eliminan el banco de baterías y su controlador de carga. (Shutterstock.com)
Por Dr. Fernando Abruña Charneco, FAIA / dialogandoverde@gmail.com


Discutidos ya los sistemas autónomos fotovoltaicos, hoy hablaremos de los sistemas fotovoltaicos interconectados con la red de la Autoridad de Energía Eléctrica, sus ventajas y desventajas.

Contrario a los sistemas autónomos, los interconectados, con frecuencia eliminan el banco de baterías y su controlador de carga. El arreglo más común supone la generación de electricidad con paneles fotovoltaicos durante el día y el consumo de energía a través de la red de la AEE durante la noche.

Este tipo de arreglo se lleva a cabo a través de un contador inteligente que puede detectar cuando consumimos electricidad de la AEE y cuando le “inyectamos” electricidad (que generamos con los paneles fotovoltaicos) a la red de la AEE. Esto se conoce como un sistema de medición neta. Al eliminar el banco de baterías y el controlador de carga se obtienen economías iniciales en sistemas residenciales y de pequeños negocios de aproximadamente 25% y de hasta 50% en sistemas comerciales e industriales de mayor escala.

Los componentes principales de un sistema interconectado son: un banco de paneles fotovoltaicos que captura la energía solar y la convierte en corriente directa y un inversor que a su vez la convierte en corriente alterna de 120 o 240 voltios. Incluye además un contador inteligente capaz de detectar el consumo de energía cuando es suministrado por la AEE y detectar la generación de energía (que le inyectamos a la red de la AEE) cuando es producida por el sistema fotovoltaico.





Cuando la red de la AEE falla durante la noche, el abonado quedará sin servicio aunque tenga este tipo de sistema fotovoltaico. Se pueden diseñar (a mayor costo) sistemas interconectados con la red de la AEE suplementados con un banco de baterías (actuando como planta de emergencia) para atender estos escenarios. Por estar interconectados con la red de la AEE (que quema combustibles fósiles) estos sistemas fotovoltaicos serán, desde el punto de vista de emisiones de dióxido de carbono, más dañinos que los sistemas autónomos discutidos en nuestra pasada intervención. Actualmente un sistema interconectado, con los componentes discutidos, tendrá un costo promedio instalado de entre $5 y $6 por cada vatio de potencia eléctrica conectado.

En nuestra próxima columna discutiremos el concepto de medición neta de consumo eléctrico.

¡Saludos Sostenibles!

El autor es Arquitecto practicante, Catedrático retirado de la Escuela de Arquitectura de la UPR, Fellow del American Institute of Architects, fundador y pasado presidente del US Green Building Council del Caribe y la autoridad reconocida sobre el tema en Puerto Rico.